Entrevista en la revista Núvol, el digital de cultura

Marina Rodríguez: “Clementi lo hizo todo para el piano”

Aina Vega RofesBarcelona.

/ 10.11.2015

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Marina Rodríguez es una pianista apasionada de Muzio Clementi, por eso recientemente ha grabado un disco muy especial (Clementi donde Clementi & Co. square piano) con un piano de la marca Clementi & Co. en una casa particular de Barcelona. Rodríguez tiene intereses interdisciplinares, ya que también pinta y escribe, y todo ello lo ha inspirado a la hora de conocer las diversas vertientes del compositor. Núvol la entrevista en casa de Anna Cuatrecasas, propietaria del piano, para luego ofrecernos un pequeño concierto comentado.

Marina Rodríguez – Foto: Laia Serch

Aina Vega: Como entras en contacto con la música de Clementi?

Marina Rodríguez: Lo conocí inicialmente como todo el mundo que hace piano, ya que en los estudios se trabaja Clementi, primero con las sonatinas y después con el Gradus ad Parnassum. Aparte de la carrera, me interesé por él en 1999, cuando grabé un disco de sonatinas que sirviera de referente para los alumnos, para animarlos a que se pusieran a tocar. Leí sonatinas de muchos autores y encontré que las de Clementi destacaban por inventiva, por musicalidad, por energía, y así fue mi reencuentro. A partir de esta sensación que me causó me interesé por sus obras. Tiene un corpus de sonatas buenísimo y es inexplicable que no se toquen, por eso yo quiero sacar-lo de esta visión sólo pedagógica.

AV: ¿Cómo es el proceso entre descubrir Clementi y "el Clementi"?

MR: En 1999 leí que, además de ser compositor, Clementi era fabricante de pianos, de la marca Clementi & Co., y encontré que sería fantástico grabar el compositor en uno de sus pianos. Fui al Museo de la Música donde tienen dos pero no se pueden tocar porque no están restaurados. Entonces me dejaron un piano de otra marca, pero de la época. Pasaron los años, y una amiga me dijo que en Barcelona había un Clementi restaurado. La propietaria es Anna Cuatrecasas, una mujer muy culta que, pese a no ser pianista, había hecho restaurar el piano, lo que es de admirar, ya que no sabía aún la valor que tenía -pensaba que era un mueble bonito. Entonces nos conocimos y comenzó todo. Fue un hallazgo para ambas, para ella una ilusión  saber que tenía una joya en casa, y para mí saber que podría tocar ese piano, que me cedió generosamente para grabar el disco. Además, hemos empezado a hacer audiciones en su casa ya mí me ha interesado viajar por los lugares que visitó Clementi y escribir sobre él. Era de Roma, pero se hizo una segunda patria en Inglaterra. Él decía: "Soy un joven italiano y un viejo inglés". Hasta ahora estaba muy eclipsado por los grandes nombres, pero a partir del 2000 se ha comenzado a escribir más sobre él.

AV: Me gustaría conocer las características de este piano tan especial.

MR: Este piano es de 1824, según los expertos, aunque era muy difícil de datar porque la marca Clementi & Co. pasó de unos socios a otros y la numeración está alterada, es un misterio. Es un piano hecho en vida de Clementi -el compositor murió en 1832-, en su última época. No es un piano de cola, sino un piano de mesa, square piano, o Tafelklavier. Esta manera de hacer pianos fue muy frecuente en aquella época. A pesar de que hacía 100 años que se había inventado el piano de martillo o pianoforte -porque podía hacer piano y forte-, se popularizó en 1800, sustituyendo el clave. En Inglaterra era la época de la Revolución Industrial y no sólo los aristócratas tenían pianos, sino que había una clase burguesa que ya podía estudiar en casa, por eso diseñaron este tipo de piano, para hacerlo más accesible. Cuando cogió la fábrica, Clementi coincidió con este auge de la demanda del piano doméstico. Este, concretamente, como mueble de ebanistería es muy rico, es muy bonito, tiene las esquinas redondas -cuando solían ser cuadradas-, lo que nos hace pensar que era un instrumento por encargo, que consensuaba con su socio Collard, el técnico de sonido. Y el pedal está a la izquierda y lo que destaca es su sonido cristalino, como de plata, muy diferente de los pianos actuales, que son muy potentes, muy fuertes, con unos bajos increíbles. Este tiene unos graves destacados pero tiene una fragilidad en los agudos y cuando lo tocas es como si aprendieras a tocar el piano de nuevo, porque el equilibrio entre agudos y graves es muy diferente. Es todo un reto. Además, este es un sonido más de 1800 que de 1824, porque simultáneamente se fabricaban pianos con diferentes características. Ya se empezaban a poner martillos de fieltro y éstos aún son de piel. Es como más fino, más antiguo.

AVE: Hasta qué punto incide Clementi en sus pianos? Era solamente un socio del negocio?

MR: Incide en el tipo de sonido. De hecho, es muy posible que el "harmonic swell", un dispositivo, fuera de él. La búsqueda constante lo convirtió en una de las marcas más apreciadas, junto a Broadwood. Eran los pianos más caros. Además, estaba informado de todos los gustos de toda Europa, y según para quien debía ser el piano lo construían de una u otra manera. Era un socio especialista y creativo con conocimientos de física, matemáticas y, insisto, muy interesado en el sonido.

AV: Háblame del disco de 1999.

MR: Fue el primer disco de una colección que iniciamos con Montserrat Roig, promotora de discos musicales. Como he dicho, había la voluntad de que los niños escucharan música que podían tocar. Incluso participó Badura-Skoda. Entonces descubrí aquellas sonatas que habían quedado en el olvido porque la musicología es muy germánica, los prejuicios se van heredando y los italianos quedan en segundo término en relación a Mozart-Haydn-Beethoven. A mí me gustan mucho, pero soy muy curiosa y me gusta descubrir cosas nuevas. Además, dicen que Beethoven tenía las sonatas de Clementi sobre el piano, y además Clementi fue editor en exclusiva de Beethoven para Inglaterra. Porque hubo un determinado momento en que dejó de tocar y se dedicó a la fabricación y la edición, ya que dicen que a determinada edad estaba mal visto tocar profesionalmente -había la idea del niño prodigio. Entonces él iba buscando manuscritos por toda Europa; era un hombre muy inteligente, hablaba diez idiomas, era un gran lector, un inquieto. Conocía los gustos de toda Europa, y los comunicaba a Collard. Además, en vida era famosísimo, está enterrado en Westminster como "The father of the pianoforte". No es que él creara el piano -fue Cristofori-, pero es un hombre que va adelante, que ve en ese instrumento posiblilidades. Entonces comienza a componer con más octavas, notas dobles, con más fortaleza, lo que lo encara hacia el Romanticismo y hay una línea muy clara hacia Mendelssohn y Chopin. A mí me gusta conocer la historia de estos comositores porque al final todo liga, porque unos se relacionan con los demás. Clementi, al vivir ochenta años, es un hombre lleno de sustancia por analizar.

AV: Siguiendo con Clementi, como continuarás la investigación?

MR: Por un lado, estoy escribiendo un libro que no es sólo sobre su vida. Por otro, tengo preparadas unas charlas para dar tanto a músicos como no músicos, algunas de ellas en la universidad, y son un resumen del libro. Con los músicos me focalizado en la cuestión más técnica y de las influencias que recibió y ofrecer. En las charlas para los melómanos, explico más cosas de su vida y aspectos musicales no tan técnicos, y explico vivencias de los lugares que visito. Ahora tengo ganas de contar cosas sobre él, ya tengo una perspectiva. Todo esto forma parte del proyecto "Con Spirito".

VA: ¿Cómo fue la grabación del disco Clementi on a Clementi?

MR: Fue en casa de Anna Cuatrecasas. Fue muy bien, buscando los mejores emplazamientos para los micros ... la gente nos ha animado mucho porque en general hay muchos melómanos que consideran que está muy bien grabado. Pero sobre todo disfruto haciendo los pequeños conciertos en casa, con breves explicaciones, y ver cómo la gente percibe que la música de Clementi tiene este sonido, este desbordamiento. En petit comité se disfruta mucho, es una manera muy fácil de comunicar.

AV: Explicame el contenido del disco.

MR: En el disco hay tres sonatas (la Sonate Opus 10 núm. 1 in A, la Sonate Opus 25 núm. 5 in F # minor y la Sonate Op. 25 núm. 6 in D major), unas cuantas danzas monferrinas del Piamonte (Monferrinas Op. 49, núms. 1-6) y he intercalado unos preludios que parece que nadie ha tocado, extraidos del método Art of Playing on the Pianoforte, que inauguran cada bloque (Prelude in A, Prelude in F # minor, Prelude in D major y Prelude in G major). Estas piezas las tocaban en las casas, en comunidad. Pensemos que no había música enlatada, que toda la música que había existia si alguien la tocaba.

AV: ¿Qué crees que ha aportado Clementi al piano?

MR: Yo siempre pienso que Clementi lo hizo todo por el piano, desde el instrumento mismo, pasando por métodos para estudiantes y piezas para profesionales, métodos para los profesores, fue editor musical, editor de música antigua, era un inquieto. Recordemos que se hizo editor porque socialmente no era tan aceptado que un hombre mayor que tocara el piano, pero también porque le hicieron propuestas varios empresarios. Fue un hombre excepcional.

AV: ¿Qué otros proyectos tienes?

MR: Ahora estamos recopilando unos manuscritos para recuperar la memoria de un compositor de mi pueblo, Sant Vicenç de Castellet, Joan Flotats. Es otro descubrimiento, en este caso cercano. Disfruto mucho estudiándolo.