Crítica: Clementi en un Clementi

"Marina Rodríguez Brià nos lleva de la mano de Clementi del vértigo torrencial a la sutilidad más refinada. Una verdadera maravilla."

Clementi en un Clementi

La naturaleza se manifiesta, entre otros aspectos, por medio de sonidos como el canto de los pájaros o el ruido de las hojas agitadas por el viento. A partir de los sonidos, los humanos hemos construido lenguas para comunicarnos a través de las palabras, pero también la música que, a lo largo de los siglos, ha ido configurando un patrimonio esencial para explicar la condición humana. Desde los límites de lo que somos, la música consigue hacernos participar de la belleza absoluta, que es superior a nuestra existencia personal. Hay que saludar con alegría las iniciativas que nos ayudan a profundizar en el conocimiento de obras y de compositores que han influido poderosamente en la evolución de la música. Cuando un virtuoso hace una interpretación magistral de una composición histórica, la música, más allá de las notas transcritas en una partitura, vuelve a existir plenamente y nos sentimos inmersos en la magia de revivir las emociones estéticas y espirituales compartidas con los que el habían oído antes. Entre las novedades discográficas de este año, llama la atención una grabación brillante de Marina Rodríguez Brià con obras de Muzio Clementi (Roma, 1752-Evesham, 1832) interpretadas en uno de los pianos de su propia fábrica. Marina Rodríguez ya había llevado a cabo en 1999 un primer grabación de Clementi con un piano de mesa de Miguel Slocker de 1831 que forma parte de la colección de instrumentos del Museo de la Música de Barcelona. Pero el hecho de que Clementi fuera constructor de pianos, además de compositor y pianista, hizo concebir en Marina Rodríguez Brià el proyecto que ahora se ha podido realizar de una manera exquisita y convincente gracias a la implicación de Anna Cuatrecasas, propietaria de un piano de mesa Clementi & Co. fechado por los expertos en 1824 y vinculado a su familia desde 1948. Clementi fue entre 1798 y 1830 fabricante en Inglaterra de unos pianos excelentes y muy apreciados y conocido precisamente como el padre del pianoforte; así consta en su tumba del claustro sur de la Abadía de Westminster. Contemporáneo de Mozart o de Beethoven, Clementi fue tenido por un niño prodigio organista y a los catorce años se trasladó a Inglaterra de la mano del terrateniente, cazador y escritor Peter Beckford, que fue mecenas. Marina Rodríguez Brià ha elegido para esta producción tres sonatas y seis danzas monferrinas de Clementi, inspiradas en músicas del Monferrato, en el Piamonte, que se hicieron populares, con el nombre de Monferrines, en la Inglaterra de mil ochocientos como bailes de salón y como composiciones de ritmo vivo para piano. Marina Rodríguez Brià ha querido introducir cada una de las sonatas y el conjunto de las Monferrines con cuatro preludios, concebidos como breves improvisaciones, procedentes de la obra de Clementi Introduction to the Art of Playing on the Piano Forte. Con una sólida formación musical y una trayectoria profesional prestigiosa, que la ha llevado a actuar en relevantes escenarios europeos y americanos, Marina Rodríguez Brià nos lleva de la mano de Clementi del vértigo torrencial a la sutilidad más refinada. Una verdadera maravilla.

Carles Duarte i Montserrat

Poeta