Recital en el Museo de la Música de Barcelona

El 19 de abril ofrecí un recital en el Museo de la Música de Barcelona con la bailarina y castañuelista Belén Cabanes, con quien he trabajado desde el año 1999. El título del concierto, diseñado expresamente para el museo, era "Las percusiones grandes y pequeñas del Museo: Teclas y castañuelas". El programa incluía obras del repertorio clásico y español y pretendía mostrar el diferente tipo de sonoridad de las castañuelas.

«Las percusiones grandes y pequeñas del Museo: teclas y castañuelas» 19/04/2015

Intérpretes:

Belén Cabanes, castañuelas y baile

Marina Rodríguez, piano y clavicémbalo

Programa:

Andaluza. Enric Granados (1867-1916)

Sonata en re mayor. Mateo Pérez de Albéniz (1755-1831)

Fandango. Padre Antoni Soler (1729-1783)

Sonata en do mayor (allegro). Joseph Haydn (1732-1809)

Ocells de fusta. Belén Cabanes

Rumores de la caleta. Isaac Albéniz (1860-1909)

Marcha militar. Isaac Albéniz

Preludio en re menor. Johann Sebastian Bach (1685-1750)

Serenata española. Joaquim Malats (1872-1912)

Viejo encinar (tango). Joan Flotats (1902-1988)

Danza del molinero. Manuel de Falla (1876-1946)

 Instrumentos del Museo

Castañuelas. Andalucía (España), c. 1900-25. MDMB 294 Madera de nogal. Dimensiones: 85 x 63 x 16 mm. 4 piezas ovaladas, cóncavas en la cara interior. Año de ingreso en el Museo: 1946. Ubicación actual: ámbito 13. La tradición y la música popular.

Castañuelas. Valencia (España), 1994. MDMB 1457 Madera. Inscripción del fabricante: JT Año de ingreso en el Museo: 1994.

Clavicémbalo. Christian Zell. Hamburgo (Alemania), 1737. MDMB 418 Madera. Dimensiones: 240 x 830 x 2070 mm. Teclado: 51 teclas, de DO1 en RE5. Mecanismo: 1 teclado y 3 palancas, con dos registros de 8 'y uno de 4'. Proviene de la Colección Folch y Torres-Baget. Año de ingreso en el Museo: 1947. Ubicación actual: ámbito 08. Los grandes instrumentos de teclado.

Piano de cola. Carl Rönisch. Dresde (Alemania), c. 1905. MDMB 1240 Madera, marfil, acero y bronce. Dimensiones: 330 x 1480 x 1.980 mm. Teclado: 88 teclas, de A-2 a Do7. Mecanismo de doble escape. Pertenecía al pianista y compositor Isaac Albeniz. Donación de la familia Albéniz. Año de ingreso al Museo: 1984. Ubicación actual: ámbito 17. Músicos catalanes.

Las percusiones grandes y pequeñas del Museo: teclas y castañuelas

A pesar de las diferencias más que notables de tamaños, formas y mecanismos, tanto las castañuelas como el piano utilizan la percusión para producir los sonidos musicales respectivos. Ambos instrumentos, sin embargo, han tenido una suerte desigual en la memoria escrita de la historia de la música. Si bien el piano es uno de los instrumentos más emblemáticos y habituales en las salas de concierto -desde la música clásica hasta el pop y el jazz-, las castañuelas han sido relegadas tradicionalmente al ámbito de la música popular. En Cataluña se conocen igualmente como castanyoles, y también reciben la denominación de estriquetes en la Garrotxa y la de postisses en algunos lugares del País Valencià. Este trato diferenciado y el hecho de que el piano haya generado una mayor cantidad de literatura musical -desde tratados, métodos de interpretación y partituras hasta numerosos estudios históricos- esconde el hecho de que las castañuelas son una de las percusiones más antiguas. Aunque no disponen de tanta documentación escrita, su práctica ha perdurado desde la antigüedad por transmisión oral y de generación en generación, y casi siempre han estado presentes en los bailes y danzas del Mediterráneo, al menos desde la época de los fenicios y también en el antiguo Egipto, hasta el punto que entre los tesoros encontrados en la tumba de Tutankamón -datados en el siglo XIV aC- hay un par de castañuelas de marfil. Las castañuelas están formadas por dos piezas, generalmente de madera pero también de otros materiales, cortadas en forma de castaña que, al hacerlas entrechocar, resuenan con un sonido característico. Ambas piezas tienen una cavidad interior que potencia su sonoridad peculiar y también un agujero en la parte más estrecha, por donde pasa un cordón que las une y que sirve de sujeción para uno o más dedos de la mano del intérprete. Las castañuelas se tocan generalmente en parejas, una en cada mano, que tienen tonos ligeramente diferentes: una con una tonalidad más alta y aguda, que se conoce como "hembra", y la otra con un sonido algo más grave y bajo, que recibe el nombre de "macho". La perfección de su acoplamiento a la mano ya la sensibilidad de los dedos las convierte en un instrumento extraordinariamente versátil que encaja espectacularmente con la danza, a la que dota de un nuevo y sorprendente potencial expresivo. Si bien, en la antigüedad, la tradición de las castañuelas seguramente se extendía a lo largo de todo el Mediterráneo, con el tiempo su práctica restó reducida, casi de manera exclusiva, en la Península Ibérica y en algunos países de América Latina, donde también se integraron a su folclore. En España, durante la época barroca, eran habituales en el acompañamiento de algunos bailes, especialmente los fandangos. Por otra parte, el desarrollo de la escuela bolera en el siglo XVIII trajo las danzas populares a los grandes escenarios, las que a partir de entonces se incorporaron a la formación de los bailarines clásicos. En el siglo XIX, las castañuelas también formaron parte del aprendizaje de la danza de la escuela bolera, que en aquellos años y junto con la escuela flamenca y la guitarra clásica, vivió un momento de gran esplendor como uno de los exponentes principales de la música española. El sonido característico de las castañuelas añadía a la danza un sugerente poder de evocación y, así, algunos compositores de los ámbitos de la ópera y la música sinfónica -como Bizet, Chabrier o Massenet, entre otros- las incluyeron en sus obras para acentuar el carácter español de algunos temas, ambientes o situaciones. En nuestro país, la escuela bolera tuvo un gran desarrollo. Había dos escuelas principales, la de Madrid y Andalucía, y la de Barcelona. Hasta entonces, las castañuelas se tocaban de manera casi intuitiva y sin un método de interpretación propio. Heredera de esta escuela, pero ya en el siglo XX, la bailarina y coreógrafa catalana Emma Maleras creó un método completo de estudio e interpretación de las castañuelas que lleva su nombre y que actualmente se utiliza en todo el mundo. Posteriormente, uno de sus alumnos más destacados, el bailarín barcelonés José de Udaeta, hizo igualmente una valiosa labor de difusión internacional de las castañuelas como instrumento de concierto. Con José de Udaeta trabajaron estrechamente Belén Cabanes y Marina Rodríguez, las protagonistas de la sesión de hoy. Ahora nos ofrecen una recopilación de obras de diferentes autores y épocas que reinterpretarán con algunas percusiones destacadas, grandes y pequeñas, del Museo, las cuales incluyen ejemplares de su importante colección de castañuelas y también un piano ilustre que perteneció a Isaac Albéniz. Aunque no es un instrumento de percusión sino de cuerda pulsada, puntualmente también podremos oir otro instrumento de tecla emblemático del Museo: el clavicémbalo Zell.

Pere de la Riva

Belén Cabanes

Belén Cabanes se tituló en el Real Conservatorio Profesional de Danza "Mariemma" de Madrid e hizo la reválida superior del Método de castañuelas de concierto Emma Maleras. Ha sido miembro de la Compañía de Danza Española de Barcelona (1988-1991) y del Ballet Español Rafael Aguilar (1991-1995), fundadora del grupo Flamenco Camerata (1996-2000) y cofundadora de la compañía de flamenco contemporáneo 2D1, dirigida por Juan Carlos Lérida (1998-2002), con la que fue premiada. También ha sido solista del grupo Talento Danza, bajo la dirección de Antonio Najarro y Pascal Gaona (2003) y compañera artística del bailarín y concertista José de Udaeta (1998-2007). Ha grabado varios CD y ha impartido clases en cursos Internacionales. En 2014, participó en el festival de música clásica GMMF de Corea del Sur, invitada por Lluís Claret. Actualmente, es coreógrafa y bailarina de los espectáculos Ànima Nua, La castañuela contemporánea y Pájaros de marfil, y profesora y responsable del departamento de danza española del Conservatorio Profesional de Danza del Instituto del Teatro de Barcelona.

Marina Rodríguez Brià

www.marinarodriguezbria.com

Licenciada en Música y en Filología Francesa, Marina Rodríguez amplió su formación en diferentes cursos internacionales. Ha ganado varios premios en concursos de piano, de música de cámara y de poesía. Ha actuado en prestigiosos escenarios de muchos países europeos y también en América. Ha publicado más de diez discos y ha grabado para Cataluña Música, RTVE, TV3, Canal 33, la SWR alemana y otras televisiones y radios europeas. Además del piano moderno, interpreta varios instrumentos históricos, como el clavicémbalo, el armonio o el fortepiano, con los que ha hecho grabaciones y conciertos. Además de su dedicación a las artes escénicas ya la música, es una artista polifacética que practica la escritura y la pintura, que incorpora a diferentes espectáculos. Ha sido creadora, pianista y directora musical del concierto para niños Girasons, encargado por el Auditori de Barcelona. En el año 2015 ha publicado un disco con música de Muzio Clementi (1752-1832), grabado con un fortepiano Clementi & Co. de 1824 de su fábrica de Londres.

Extracto del dossier VIII Cicle "La música del Museu" 2014-2015